La Guerra en el espacio alcanza nuevos niveles. Y es que el arrogante Imperio Shi'ar se desmorona desde adentro con lo que parece ser una Guerra Civil provocada por Lilandra, la depuesta emperatriz. Esta es una oportunidad que los Kree e Inhumans no dejarán pasar.
SINOPSIS:
Vulcan está furioso. La Guerra ha comenzado a agotar lo que parecían ser los eternos recursos Shi'ar, y voves inconformes comienzan a surgir en varios planetas. Además a
Vulcan no le gustan mucho que sus consejeros le recomienden prudencia, una cualidad que ciertamente no le sobra.
En ese momento, la nave de
Vulcan es atacada y es salvado por
Starhawk, quien se revela como parte de una hermandad que debe proteger por ahora al desquiciado emperador.
En otro planeta,
Crystal y su marido
Ronan, que sigue convaleciente, hablan sobre la trayectoria de la Guerra. Parece que
Black Bolt ha logrado equilibrar la balanza con los nuevos Sentinelas Inhumanos, aunque el otro programa, la estrategia de impregnar a los kree con las nieblas de terrigen para darles poderes, ha fallado.
Crystal cree sinceramente que
Black Bolt quiere terminar esta guerra sin tanta sangre y batallas, y por eso apuesta por la misión que han emprendido los
Guardianes de la Galaxia...

Que como vimos en el numero pasado, liberaron, al lado de los Starjammer y Gladiador a Lilandra, la emperatriz original. Esto ya causa agitación en el planeta central de los Shi'ar, Chandilar, pues muchos la consideran como la emperatriz legítima, en lugar del enfermo de
Vulcan.
Mientras Lilandra gana adeptos,
Starhawk (o Talon, como se autonombra) le avisa a
Vulcan de lo que sucede en el planeta central de los Shiar.
Vulcan está furioso, pero Starhawk le recuerda su promesa de protegerlo, y naturalmente eliminar a Lilandra está en el paquete.
En Chandilar, Lilandra se dirige a un templo especial donde retomará su posición como emperatriz (recordemos que
Vulcan está en otro planeta en su campaña). Lilandra decide ir a pie por las calles, donde si bien tiene mucho apoyo, también hay disidencia en su contra. En ese caos aparecen los Comandos de la Muerte, una banda de alienigenas bastante poderosos que tratan de matarla. Los
Guardianes de la Galaxiay los Starjammers (y Gladiador) inician una batalla campal que destruye parte de la ciudad. En el caos, nadie protege a Lilandra, y es cuando Talon, que quien sabe como llegó allí tan rápido, le dispara entre la confusión. Lilandra ha muerto, y con ella, la sangre comenzará a correr como agua dentro del mismo imperio Shi'ar. La batalla para ganar esta guerra ahora si será a muerte...
CRÍTICA: Otro gran número, que deja un punto de tensión bastante alto. Francamente el movimiento de matar a Lilandra no se veía venir (de hecho, pensé en cualquier cosa menos esto) y creo que puede funcionar. Lilandra entra en esa categoría de "sirve más muerta que viva" y es que la verdad no se ha hecho nada interesante con el personaje en años y aquí todo pintaba a regresarla al trono, algo que siempre, siempre, ha sucedido. Las puertas a un nuevo imperio Shi'ar se abren y esta saga será el ariete con que se abran.
CALIFICACIÓN: 8.5