La caída de Hal Jordan en degracia durante la década delos noventa permitió dos cosas: Hacer algo interesante con un personaje cuyos bonos habían caído al nivel de Aquaman, y dos, renovar el concepto de los Linternas Verdes, que pese a ser héroes bastante poderosos, solían ser usados de una forma bastante aburrida, algo así como cuicos (tamarindos, polícias, mordelones) espaciales.Con Kyle Rayner como nuevo Linterna, se atrajó a una nueva generación de fanáticos, mientras que Hal Jordan fue usado como villano con intensiones buenas (o algo así).
Esta situación duró casi una década, y nadie parecía muy interesado en traer de vuelta al viejo Hal, hasta que llegó alguien con una buena historia: Geoff Johns.
Hasta antes de esta saga, el regreso de un héroe muerto y su restitución como justiciero solía hacerse de la manera más atropellada, absurda o menos memorable posible (Superman y Batman son ejemplos de una y otra situación), pero sobre todo, había una total carencia de emotividad.
En el caso del Linterna Verde Hal Jordan, había muchos elementos que se explicaron y que en su momento se pasaron por alto o se sembraron "porque sí". Por ejemplo, se explicó de manera coherente (lo que parecía imposible) la debilidad del Verde ante el Amarillo, todo esto causado por la milenaria influenzia de Parallax, un ser que se alimenta del temor, lo contrario a la Fuerza de Voluntad que es el alma de las Green Lantern Corps.
Se dio a conocer que Hal desarrolló sus canas como una forma de avance que la infección de Parallax estaba causando en su alma. Y finalmente, se resolvió la fusión de el Espectro con Hal Jordan, un recurso algo extraño para "purificar" al héroe que hasta entonces no estaba funcionando.
Para los fans de Kyle Rayner (que ya eran muchos) el regreso de Hal Jordan no fue algo que les cayera muy en gracia, aunque con el tiempo hay que reconocer que la franquicia del personaje se ha vuelto a situar a la cabeza de DC Comics y ha dejado todo listo para la gran saga que los fans (no intelectualoides de Morrison) estaban esperando: The Blackest Night.



