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martes, enero 20, 2015

El adiós del Universo Marvel

El día de hoy comenzó a conocerse un poco más sobre la próxima saga estrella de Marvel, Secret Wars, y de qué va la historia. Hasta ahora, en la editorial se habían mantenido bastante herméticos sobre lo que sucedería, yo pensaba que más por lo malo de sus últimas macrosagas que por estar cocinando algo realmente interesante. 
Pero no. 
Lo que sabemos ahora es que en Marvel, finalmente decidieron apretar el botón de Reset. A grandes rasgos, los próximos meses veremos una colisión de distintas realidades de la Casa de las Ideas, unas tratando de imponerse a las demás, para que al final, solamente quede una única continuidad, ya no el 616 ni el Ultimate, sino solamente una, para dejar atrás las confusiones. 
Es imposible adivinar cómo van a suceder las cosas en la trama, pero lo que sí sabemos es el resultado: Nos vamos a despedir de todo el caos de universo de tal personaje o cual historia para centrarnos en un gran universo. Lo interesante aquí es que luego de años de negar que lo harían, finalmente Marvel decide borrar su continuidad, al más puro estilo DC. ¿Por qué? Mis teorías:



*La peor generación de creativos. No es que en Marvel no haya buenos escritores, pero las altas esferas (por pelones, no importantes) son en general guionistas de "medio pelo" que primero cuidan cómo se vende un título, que la manera en que se relata. A eso le agregamos que son ideáticos. Joe Quesada, Jeph Loeb y B. M. Bendis escriben más desde sus propias fobias y manías alopécicas que desde el héroe que se supone tienen en sus manos. Si a Joe no le gusta fumar, pues Wolverine y J.J. Jameson se la pelan y no fuman. Si a Bendis le cae gordo Hawkeye, aunque sea un Avenger destacado, lo mata, porque le caga cualquier cosa que no sea Luke Cage. Si Jeph Loeb todo lo que toca lo hace mierda, pues le dan el Universo Animado Marvel. Y así nos vamos.



*El cine manda. De un tiempo para acá, el Universo Marvel está de rodillas frente a lo que dicta Hollywood. Hace poco trataron de matizarlo diciendo que viñetas y celuloide se influyen uno al otro, pero la verdad es que no. Neta no. Si en el cine Nick Fury es negro, pues ES NEGRO EN TODOS LADOS. Y ya vimos la manera tan rocambolesca en que fue resuelta en los cómics. Si alguna vez en el cine Spidey tuvo lanzadores de telaraña orgánicos, pues en los cómics van, igual. 
Con todo lo anterior, las justificaciones se están convirtiendo en el pan de cada día en Marvel. Al parecer este borrón permitirá quitarse la máscara de una vez, y aceptar lo que ya es un hecho: Los guiones y cambios ahora son del cine a los cómics, y no al revés.



*La continuidad es demasiado espesa: Los 4 Fantásticos obtuvieron sus poderes al tratar de llegar a la Luna. Frank Castle estuvo en Vietnam. Spider-Man peleó contra su clon y el Chacal en el Shea Stadium, derribado en 2008. Y así nos vamos y vamos más y más atrás. 
La coherencia en el Universo Marvel muchas veces ha estado ligada a hechos y personajes históricos, y es claro que salvo el Capitán América (que en cada reboot se le puede agregar un año más congelado), todos los demás se están volviendo viejos, muy viejos. Los lectores nuevos, que están más familiarizados con Pinterest e Instagram que con los Marauders y FACADE, no tienen interés por las historias de los sesenta, setenta o hasta noventa (en el último caso mejor, no vaya a ser que se topen con alguna historia de Chuck Austen). La continuidad es un valor muy apreciado en el medio ñoño del cómic, pero para muchos lectores de nuevo cuño, no importa.



*Las líneas alternativas se manejaron mal: Aquí tengo que aclarar, pues no todas son malas... ya que en su mayoría, no sobrevivieron. Salvo la Ultimate, pero en su éxito radica también su error mortal: Le hizo competencia al universo mainstream, y por momentos, las mejores historias de la editorial se contaron allí.
La línea Ultimate tiene un rato que dejó de ser trascendente —salvo un poco por Miles Morales, que si deja de salir, tampoco explota el Sol—, y ha visto una caída alarmante en su calidad. Siempre será un misterio que Marvel haya tenido al menos un par de oportunidades para acabar con el "Ultiverse" de forma digna, y en su lugar, haya preferido deformarla hasta volverla en algo así como los Looney Tunes de Marvel.



*Giobany Arévalo: Si por accidente alguien en Marvel USA ha leído una edición mexicana, es probable que hayan decidido quemar toda la continuidad, antes de ser víctima del ya famosísimo traductor de Televisa, cuyo trabajo parece sacado de los comerciales de Open English. Coman mamey, amigos de Televisa y Don't happen of lances.

miércoles, julio 23, 2014

El Cataclismo de Ultimate Marvel

¿Se acuerdan cuando fue la última buena temporada de Los Simpson? ¿O cuál fue el último disco bueno de los Rolling Stones? ¿O la última vez que te comiste unos tacos de 1.50 y no te enfermaste de la diarrea negra? Sí, hay cosas que en su momento fueron enormes, grandiosas, pero hoy ya dan más pena que risa.
Y el Universo Ultimate está en esta categoría.
Por estos días se vende en México el Omnibus (o bueno, algo así, por 249 pesos) de Cataclysm, el último gran evento (lo de grande viene por la cantidad de números que abarcó, no por la calidad de la historia) del Universo Ultimate.
La premisa es que gracias a los eventos estúpidos y carentes de sentido de la saga de Age of Ultron, Galactus va a parar al Universo Ultimate, y tiene bastante hambre. Allá no hay Cuatro Fantásticos, y tecnicamente tampoco Avengers, así que todo pinta a que convierta al Sistema Solar en un McTrío sin papitas. Los héroes tendrán que dejar de lado sus diferencias e inutilidades, para intentar ser un obstáculo en la meta de Galáctus, aunque la pelea se sienta tan pareja como un partido entre el Real Madrid y los Colibríes de Cuernavaca.
Más allá de la historia (que no es mala, pero tampoco una maravilla), la saga era el pretexto perfecto para que Marvel terminara por sepultar uno de los mundos paralelos más exitosos que ha creado, pero que en los años recientes se ha ido quedando sin gas, en parte porque la compañía entendió que vigorizar a todo lo que fuera Ultimate implicaba indirectamente debilitar a los titulos Mainstream.
Muchos de ustedes no habían nacido, pero creanme, allá por el año 2002-2007, los cómics Ultimate molaban. Los Ultimates fueron, creo yo, lo mejor que se hizo con Avengers en casi 20 años (y me atrevo a decir que sigue siendo lo más influyente), y durante un buen rato, el Spider-Man más sólido se leía en la versión juvenil de Peter Parker. Los ultimatizados X-Men y Fantastic Four también vivieron muy buenos momentos allí de la mano de autores como el cabeza de rodilla de Bendis, Millar, Kubert y Bagley.
Pero, como si se tratara del típico tío borracho que nadie invita y arruina la fiesta, llegó Jepeto Loeb con aquella mierda de saga —cuyo nombre no me voy a molestar en recordar—, y simplemente acabó con todo lo hecho. Creo que el problema aquí fue que vino a revolver el engrudo, y ningún escritor desde entonces fue capaz de verdaderamente crear algo memorable (quizás por el temor de que Loeb volviera, ya saben, los delincuentes siempre regresan a la escena del crimen).
Ultimates dejó de tener ese aire entre cinematico y realista que lo hacía un título único, y de hecho, comenzó a parecerse más y más a su versión tradicional. Se dejó de pensar en cómo construir a personajes interesantes, y se prefirió, como en lo mainstream, por presentar diseños "chidos" y "alternos" de lo ya visto. Como se habrá ido quedando sin chiste, que de plano se trajeron a Galactus para matarlos de una buena vez.
Salvo Ultimate Spider-Man, el resto de los títulos de esta franquicia cayó en una modorra de la que parece no se va a levantar. Cataclysm era, la verdad, una emocionante oportunidad por darle a todos los personajes un funeral vikingo de lujo, pero al final Marvel Comics reculó, extendiendo la agonía del concepto que alguna vez fue lo mejor de la Casa de las Ideas, y hoy no pasa de ser un volcán apagado.