Los esfuerzos de Tony Stark por levantar la empresa de Stark Resiliencia, que promueve el uso de la tecnología repulsora, se ven boicoteados primero por el la competencia que no ve viable una fuente de energía tan barata, y segundo por Justine y Saha Hammer, quienes han desarrollado todo un ejercito de aviones droides (controlados por ñoños que creen que son juguetes) y los han enviado a matar a Tony y de paso destruir sus intalaciones.Durante el ataque (que se llevó mientras Stark presumía de un auto futurista quye sería la punta de lanza de la empresa) aparece también Destroit Steel, el nuevo super guarura mecánico que sin ser exactamente una máquina muy futurista que digamos, si llega en el momento justo para ser un gran dolor en el trasero...
CRÍTICA: Siempre he pensado que los cómics de Iron Man, cual si fuera novela del Canal 2, avanzan muy lento y solo las dos últimas páginas valen la pena, y este número no me quita esa idea, aunque al menos debo decir que es bastante entretenido y con diálogos que explican mucho de esos extraños aviones no triuplados de combate que han ido apareciendo cada vez más en esta colección.
No deja sin embargo de ser una historia que Fraction pensó que se leería muy bien en tomo recopilatorio y muy aburrido en sus números individuales, por eso me la pensé en seguirla reseñando, pero como diría en inmortal Alex Cruz, "what the hell" (en español, 'qué diablos') y aquí está, casi por deporte. Es una buena lectura para completistas y me queda claro que cuando esté completa la saga, la voy a apreciar mejor. Espero...







