Pero como siempre, la ciencia ficción nos da una razón para aproximarnos al mundo de lo “real”. En esta ocasión, el presidente de Físicos y Astrónomos Mexicanos Asociados, Rafael Barbosa, aseguró que el virus que nos azota pudo haber mutado a partir de... los rayos cósmicos.
Así es, si te sientes invisible, estirado, rocoso o... caliente, la culpa la podría tener este virus impregnado de los fabulosos rayos cósmicos.
La nota es un poco larga, pero es un dechado de maravillas que nos dan la esperanza de que pronto, todo México sea como Genosha, un país de seres poderosos (con la alta probabilidad de acabar como dicha nación, esto es, destruida):
Rafael Barbosa, al hablar sobre el origen del virus de la influenza, dijo que "el Sol es la fuente de energía para casi todos los sistemas vivos en la Tierra, sin embargo, este astro no manda energía como un foco de manera constante, sino que tiene pequeñas variaciones por la cantidad de energía y partículas que salen de su superficie".Las variaciones en la energía del Sol, indicó Barbosa, están relacionadas con el número de manchas que hay en su superficie, "desde 2006 a la fecha, nuestra estrella (Sol) ha tenido muy pocas manchas, tan es así que la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) lo ha llamado un mínimo solar profundo".
El profesor de Astronomía del Museo Tecnológico de la Comisión Federal de Electricidad comentó que durante este mínimo, el viento solar ha disminuido su número de partículas y presión hasta en un 20 por ciento, de acuerdo a datos de la nave "Ulises" de la NASA/ESA.
El viento solar, entre otros aspectos, barre los rayos cósmicos que provienen del Sol, de otras estrellas de la galaxia, de explosiones de supernova, de rayos gama o agujeros negros, disminuyendo su llegada a la Tierra. “De acuerdo con mediciones del satélite ACE de la NASA, ha aumentado la cantidad de rayos cósmicos que llegan a la Tierra y son estos los causantes de la mutación de virus”, agregó. Explicó que el micro organismo de la Influenza A mutó y es posible que este proceso haya creado el bacilo A/H1N1, es decir, debido al aumento de rayos cósmicos.
Esto obedece a que las bacterias son minúsculos corpúsculos que están entre lo vivo y lo inanimado, contienen en su interior Acido Desoxirribonucleico (ADN) o Acido Ribonucleico (ARN), en los cuales lleva su información genética y están rodeados de diversas proteínas. Los virus, continuó Barbosa, se reproducen inyectando su material genético a células, toman control de ellas y hacen muchas copias de ellos mismos, acabando por destruir a la célula y liberar los nuevos microbios.
El material genético de los gérmenes está hecho de bases o nucleótidos, "sabemos que estos cambian o tienen mutaciones que pueden hacer que un tipo de virus se vuelva más infeccioso, como es el caso del de la Influenza A/H1N1 que suponemos que es una variación o subtipo del de la Influenza A".
De acuerdo con estos estudios, indicó el profesor universitario, se ha establecido que a mayor dosis de estas radiaciones existe un mayor número de mutaciones en virus o bacterias. Ahora que podemos medir con certeza la cantidad de rayos cósmicos que nos llegan durante el ciclo solar, ahondó, podemos entender por qué algunas epidemias o pandemias aparecen cíclicamente.
Considerar la actividad de los rayos cósmicos nos puede permitir entender por qué de repente se pueden haber desatado epidemias como la del HIV/SIDA, Ébola y otras. “En todo caso, en este momento, todos los seres vivos en la Tierra estamos sometidos a un mayor bombardeo de rayos cósmicos, estamos sujetos a presentar mutaciones o cáncer en la piel”, dijo el científico, por lo que recomendó evitar espacios abiertos y largas exposiciones al Sol.
Bueno, salvo lo del cáncer, todo indica que tendrémos una lluvia de mutageno, sustancia x y rayos cósmicos suficiente para volver a este planeta algo muy parecido a Earth X. Una país de seres como nosotros... eso explica porqué nos temen y nos odian.
Vía: Milenio





y lo rescata, aunque 











