domingo, abril 15, 2007

El inmortal Pedro Infante

Pedro Infante es leyenda. La fama que cobró en vida ya le había asegurado un lugar en los anales de la historia del cine mexicano, pero fue su muerte lo que lo catapultó al firmamento simbólico e inalcanzable de Latinoamérica.
Su carrera como actor fue meteórica; los estudios de cine mexicano pasaban por un apogeo impresionante. Las estrellas, rutilantes (Pardavé, Negrete, Cantinflas, la dinastía Solís) convertían a las producciones nacionales en éxitos casi instantáneos.
Pero la muerte de Infante fue igual de meteórica. El ídolo -como es sabido- se estrelló en Yucatán, su avionazo en Mérida acabó con la Época de Oro del cine mexicano.
Los grandes estudios se encontraron con un panorama cambiado, agreste e indómito tras la desaparición física de Infante. La competencia de la televisión aniquiló lentamente a la industria, que para colmo, empezó a perder temas.
Las grandes haciendas y los dramas campestres estaban en desuso, mientras que las vecindades idílicas donde Pepe el Toro le silbaba a la Chorreada desaparecían. La realidad brutal del México de la década de 1960 resquebrajó el sueño de la pobreza como un mal llevadero. Ahora era un mal a secas según Buñuel.
Pedrito se había ido, pero su legado inmediato lo hacía ver como si estuviera vivo. En la Berlinale y los Globos de Oro, su actuación en Tizoc provocaba ovaciones de píe y galardones, mismos que recogía un destrozado Ismael Rodríguez, director de la cinta, que con voz entrecortada decía “Pedro Infante no puede venir a recoger su premio, ha muerto”.
Por alguna razón, el cine mexicano dejó de producir estrellas magnificas, y peor aún, cercanas al pueblo. Los bailes agogó de Silvia Pinal poco tenían que ver con las actuaciones que ella misma había hecho al lado de Infante. Adaptarse o morir, y así llegó el cine de luchadores primero, de ficheras después. La voz y galantería de Pedro Infante parecía adquirir naturaleza mítica cuando se le comparaba con los personajes de Alfonso Zayas y el chaparro de Tun Tun. Sí, las vecindades eran las mismas, los inquilinos habían cambiado.
El cine mexicano palideció cualquier cantidad de géneros, que terminaron por lograr romper el lazo entre las películas y las pantallas grandes. Ahora los estrenos nacionales tendrían que conformarse con llegar directo a video. Atrás, las sagas de Nosotros los pobres y A Toda Máquina, adelante, La Risa en Vacaciones y La India María.
Los noventa veían a Pedro Infante como una figura lejana. Los intentos por crear un nuevo ídolo habían fracasado, y emularlo había resultado peor. Y es que si Pedro era galán y sencillo, Andrés García era soberbio y alejado. No había lugar para un hombre que invitara los desayunos a toda la producción o una estrella de cine que fuera a comer a la fonda de enfrente, México era otro, y aun así, seguía añorando a Pedro, a ese quien a pesar de tenerlo todo, jamás se había mostrado altanero, al que le sigue cantando las Mañanitas a todos el día de su cumpleaños, a ese que decían era inocente, al que le gustaba andar en moto, en avión o a caballo.
Pedro Infante, “Pedrito”, el que llegaba a la cantina gritando y retaba a un duelo musical a Jorge Negrete. El que ama a su mamá anciana, a Sarita García y es incapaz de desobedecerla. Todo esto hacía a Pedro Infante ser Pedro Infante, pero además, la fórmula se completaba con un carisma especial, uno que no se ha podido emular, copiar y en tiempos modernos, ni clonar.
Hoy, el cine mexicano ha regresado a las grandes salas o más bien, el cine hecho por mexicanos en el extranjero. Hoy, los productores han dejado de buscar a Pedro Infante por el mundo, y lo generarán por computadora (en el 2008 aparecerá Pedro Ciber-Infante en una película llamada Tequila).
Pedrito cumple 50 años de haber muerto, el cine mexicano sigue esperando, a que aterrize en Mérida y cante, cante, porque ya volvió Pedro Infante y es que....Pedro Infante es una leyenda.
* No es un personaje de comic, o manga, pero creo que hay que darle un lugar especial a quien se convirtio en uno de los máximos íconos de la cultura mexicana, sin embargo, a modo de justificación, Infante será el primer actor mexicano (y uno d elos pocos a nivel mundial) que sea revivido con una técnica digital, y el único caso similar que me viene a la mente es Marlon Brandon con Superman Returns.
Pedro Infante es todavía el modelo del macho mexicano ideal para las mujeres, según una encuesta del Reforma publicada a principios de este 2007.
El crédito del dibujo de Pedro es para el Monero Hernández del Chamuco.

2 comentarios:

DereK dijo...

Saludos!!

Haran un pedro infante digital? O_o....como esta eso?.....da miedo =S......

Francomagno dijo...

Un actor (x) con una fisonomía parecida lo interpretará en Tequila. A este actor digitalmente le "encimarán" el rostro de Pedro Infante, o al menos las facciones necesarias.
Este nuevo ciber Pedro interpretará el papel de ¡enterrador! que apropiado....